Instrucciones para cambiar la correa de una persiana - Blog Reparación de Persianas
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Cómo cambiar la correa de la persiana paso a paso

En ocasiones puede llegar a estropearse, a atascarse o incluso a salirse la correa de la persiana. No se trata de una situación atípica, sin embargo, no podrás subir o bajar la persiana si quieres hacerlo. Pero no te preocupes, porque tienes dos opciones para solucionarlo: puedes llamar a un profesional que repare la correa de la persiana o bien intentarlo arreglar tú mismo. Es más rápido y sencillo de lo que crees, tan solo tienes que seguir al pie de la letra una serie de pasos.

Antes de cambiar la correa de la persiana, es recomendable tener unas nociones básicas de cómo funciona el mecanismo de una persiana. La persiana funciona como una polea. Hay dos recogedores para tener una mayor sujeción: el superior, que suele permanecer oculto tras la caja o tambor, y el inferior, que está visible y se coloca a la altura de las manos para utilizar la persiana fácilmente. A lo largo de ambos recogedores se extiende una correa de la persiana, que es la que permitirá subir o bajarla. Esto último es posible gracias a que los recogedores están conectados con la propia persiana; por tanto, a medida que estos giran en un determinado sentido, la persiana y sus lamas van subiendo o bajando.

Cinta de Persiana

Todo lo que necesitas para cambiar una persiana

Si vas a cambiar la correa de la persiana, necesitarás los siguientes objetos y herramientas.

  • Una correa de la persiana que esté nueva.
  • Un destornillador (mucho mejor si es un atornillador eléctrico, pero no es algo imprescindible).
  • Unas sargentas.
  • Unas tijeras o un punzón.
Cinta de Persiana

Cambiar la correa de una persiana paso a paso:

  1. En primer lugar, tienes que asegurarte de que la cinta esté lo más desenrollada posible y abrir la caja de la persiana. Para ello tienes que subir la persiana al máximo y sujetarla con unas sargentas, de este modo las lamas se quedarán fijas a la altura deseada. Si no dispones de sargentas en tu vivienda, siempre puedes pedir a otra persona que la sostenga con las manos. No pesa mucho y tan solo será un momento. A continuación abre la caja, según el tipo de tambor que tenga tu persiana necesitarás un destornillador, aunque puede que simplemente esté encajada y te permita retirarla haciendo un poco de presión.
  2. En la caja de la persiana, lo primero que debes hacer es retirar la cinta del recogedor superior. A veces puede estar hecha un nudo, pero como has subido previamente la persiana todo lo posible, ésta estará menos enrollada y la distancia que tenga que recorrer será menor. Por lo consiguiente, así será más fácil sacarla.
  3. Coloca la nueva correa de la persiana. Ten en cuenta que debes anudarla bien y enrollarla al recogedor. Una vez realizado este paso, se recomienda que le des unas cuantas vueltas para tener más margen de maniobra. Posteriormente, tienes que introducir la nueva correa de la persiana por la ranura de la caja, así le darás salida. A continuación, debes cerrar de nuevo la caja, así que encájala bien o atorníllala firmemente.
  4. Ahora es el turno de enredar la correa de la persiana en el recogedor superior, así que realiza este paso con cuidado y suma atención. Sujeta bien la cinta, suelta las sargentas que colocaste anteriormente y baja la persiana despacio hasta hacerlo por completo. Si has colocado bien la correa de la persiana, ésta debería ir enredándose poco a poco.
  5. A continuación, toca enredar la correa de la persiana en el recogedor inferior. Para ello, desatorníllalo, retíralo de su alojamiento (el de la pared) y saca la vieja correa de la persiana. Para colocar la nueva, haz un pequeño agujero con unas tijeras o un punzón; se recomienda que se haga cerca del extremo de la nueva correa de la persiana, esto servirá para introducirla en el gancho del recogedor y que se quede fija. El resorte que se encuentra en el interior de este recogedor tiene que estar en tensión, de ese modo podrá recoger la cinta.
  6. La correa de la persiana ya está colocada. Por último, introduce el recogedor inferior en su alojamiento y fíjalo bien a la pared con unos tirafondos. Si has seguido todos los pasos anteriores correctamente habrás arreglado la correa de la persiana. Así que compruébalo subiendo y bajando la persiana.
Cinta de Persiana

Como hemos dicho anteriormente, este tipo de problemas con la correa de la persiana se pueden producir de vez en cuando. Para evitar que ocurra se recomienda colocar una cinta resistente y, sobre todo, tener cierto cuidado a la hora de subir y bajar la persiana. No realices movimientos bruscos y procura que los recogedores no sufran tirones. Además, de vez en cuando puedes engrasar los ejes de los recogedores para que el giro sea más natural. Como esto solo lo puedes hacer con el tambor abierto, puedes aprovechar aquellos momentos en los que lleves a cabo una pequeña reparación como esta o cada vez que limpies la persiana a fondo. Si sigues todos consejos, podrás prolongar la vida útil de la correa de la persiana.

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